Carta a mi hijo: lo que muchas mamás sienten

Carta a mi hijo: lo que muchas mamás sienten

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¿Estás feliz? Me preguntas cada vez que haces una travesura, a los minutos de hacerla, y yo, casi con una mirada cómplice, no puedo responderte otra cosa que sí, no sé si a tus dos años te des cuenta de lo que es una travesura y admito que te dejo hacer varias, y algunas hasta las hago contigo, como pintar todo el piso de la casa con los pies llenos de tempera, jugar con la crema de afeitar de papá hasta que desaparezca (sin que sepa porque se acaba tan rápido),  llenar la cocina de harina, saltar en la cama cantando con DJ Junior, tirarnos pelotitas de papel con las cañitas o correr por toda la casa jugando carnavales.

Estoy feliz de verte crecer feliz, feliz de escucharte que soy el amor de tu vida, que soy tu persona favorita, (aunque sé que dentro de 10 años es muy probable que deje de serlo). Estoy feliz de enseñarte miles de cosas que yo no sé, de poder descubrir el mundo contigo, dicen que yo te enseño a vivir, pero tú y yo sabemos que es al revés.

Pero hay veces que también tengo que corregirte, aunque no te guste y no me guste, tal vez no tengo experiencia en criar hijos, tal vez no sabía cambiar pañales y hasta me daba miedo bañarte, las primeras noches lloraba cuando llorabas (está bien varias “primeras noches”) y pasaba la noche en vela por miedo a que no respires bien. Pero antes de ti he podido aprender algunas cosas de la vida y sólo te las resumo en 5.

  1. Cree en ti. El poder que tiene tu mente es increíble, es lo que define el camino que sigues y hacia dónde vas. Si crees que puedes. podrás y si crees que no puedes, no podrás. Y como te digo siempre, el no puedo, no existe, sácalo de tu vocabulario, y no permitas que nadie te lo diga, ni siquiera tu mente.
  2. Pide perdón, perdona y olvida. El que te diga que nunca comete errores, miente, todos lo hacemos, pero la diferencia está en aprender de tus errores y pedir perdón. Valiente es la persona que sabe pedir perdón, amor. Pero más valiente aún, la que perdona de corazón y olvida. El rencor es como un mosquito que va picando y picando tu corazón y que mientras más te rascas, más te lastima. Libera tu alma, libera tu corazón, y avanza.
  3. Ten paciencia. Si es que te has dado cuenta que mamá no tienen paciencia y se la inventa cada vez que estás cerca, si te has dado cuenta cómo lucho cada vez más conmigo misma para tenerla, entenderás que se necesita mucha en la vida. Nada ocurre en el momento que quieres y porque lo quieres. No puedes controlar nada en el mundo más que tu vida y tus reacciones, y aunque me cuesta mucho llegar a tener la paciencia que quisiera, puedo asegurarte que me he hubiera evitado muchas lágrimas amargas si hubiera encontrado que la fórmula para vivir feliz, es tenerla.
  4. Vive HOY. No trates de saber lo que pasará mañana, eso es imposible.
  5. Sonríe, sonríe siempre y a todas las personas. La sonrisa no cuesta nada y entrega mucho. Una sonrisa puede cambiar el sentido de un día y de tu vida.

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