Cuento: Imposible no reír y llorar con Pupeta

Cuento: Imposible no reír y llorar con Pupeta

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PupetaLo que no sabe Pupeta: Debo de advertirles que este libro toca el sentimiento hasta hacernos sonreír y hasta hacernos llorar. También debo de señalar que este es un poema cuya digestión requiere de una enzima especial para que se aproveche como alimento del alma; del vínculo entre uno y su perro.

Lo que no sabe Pupeta es un conjunto de poemas para niños en los que la protagonista es Pupeta; una perrita de raza pequeña y melenuda, juguetona y fiel, en cuya forma de ver el mundo están las de todos los perros que no saben de tantas cosas y que pueden enseñarnos tanto de otras.

Pupeta no sabe que la tierra es redonda y que gira sin cesar, pero es capaz de “ver cómo pasa el día a la velocidad de un segundo por segundo”, y aunque no sabe la fecha de su cumpleaños, siempre que la acaricies se lo estarás celebrando.

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Ella sólo sabe una palabra: Pupeta, y esa sola palabra es: “ven”, “toma” “hoy estás más bonita que nunca”, etc, y toda puerta que se abre es una invitación a entrar.

Pupeta, que a veces desaparece y otras parece estar en todas partes, que es capaz de “husmear de un lado a otro buscando lo que no existe hasta que exista”; sabe mirar:

Todo lo que sus ojos necesitan
Es lo que ve
Cuando la ven los tuyos
Ella mira el mundo con los ojos sabios de la inocencia, puede descifrar las letras de tu nombre con solo olerte. Es capaz de mantener su esencia aún cuando después de diecinueve años es evidente para ella que el mundo ha cambiado; el timbre de la casa se ha vuelto flojo y ya no suena, los autos en la calle van ahora con llantas de algodón, y la casa ha crecido, la azotea se ha alejado, las escaleras, los muebles y sillones son, ahora, más altos.

Sólo Pupeta sigue igual

Ella nunca aprendió a crecer.
(…)
Porque los perros nunca dejan de ser niños,
Porque dejar de serlo es aburrido,
Ella sigue siendo
-y lo será toda su vida-
Un cachorro.

Este es un poemario para leer de un tirón, sin detenernos mucho a pensar y dejándonos inundar, abriendo nuestros corazones a todo lo que tiene que decirnos, enseñarnos y recordarnos Pupeta.

He terminado de escribir y a mis pies, sobre la alfombra, duerme panza arriba mi propia Pupeta, y no puedo evitar mirarla y pensar: hoy quiero más a mi Pupeta.

Con este libro, el mexicano Javier Mardel, obtuvo el Premio Hispanoamericano de Poesía para Niños 2011. Está ilustrado por Cecilia Rébora, consta de 40 páginas en tapa dura y está editado por el Fondo de Cultura Económica.
Lo encuentran en Berlín 238, Miraflores y en Rufino Torrico 899, Lima.

Por:  Marcela Noblecilla, literata, profesora de Educación Inicial y mamá como tú !

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