Las temidas convulsiones febriles

Las temidas convulsiones febriles

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¿Qué harías si te percatas que tu bebé está sufriendo convulsiones por fiebre?

¡Qué momento de pavor! ¿Verdad? Por supuesto. Lo que debemos hacer es llevarlo de inmediato al doctor, pero una medida de emergencia en estos casos es introducirlo en una batea con agua tibia.

Al respecto, el médico Peter Spangenberg, de Pediatras Asociados de Miraflores, explica que en el caso de niños de 0 a 5 años que convulsionen en algún momento y estén presentando fiebre e infección, podemos meterlos a una batea con agua tibia para bajarle la fiebre que puede ser muy peligrosa en estos casos.

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No obstante, Spangenberg aclara que la fiebre infantil, en general, no es dañina.

¿Cómo hacerlo?

Hay que tener mucho cuidado y mantener a tu niño siempre sujetado cuando se encuentre en la batea, no hay que soltarlo y la cabeza debe estar siempre afuera.

A veces nos preocupamos por la frente y pensamos que hay que bajarle la temperatura ahí, y nos olvidamos que la fiebre se distribuye por todo el cuerpo. La idea es sumergir al niño hasta donde se sienta cómodo y relajado, ya que si está estresado puede generar mayores problemas.

Otra forma es utilizar paños con agua tibia nuevamente, no alcohol ni vinagre, el alcohol se absorbe por la piel y puede intoxicar a los niños. Entonces la idea es tratar de cubrir la mayor cantidad de superficie del cuerpo del  niño, pero acuérdense que la idea es el contacto con agua tibia.

El médico refiere que el cuerpo de nuestros pequeños tiene muchas formas de defenderse y de dar señales para que sepamos que algo está pasando. Una de esas advertencias es el aumento de temperatura.

¡Y cuando le sube la fiebre a nuestros pequeñines vaya si nos precupamos!

El médico señala que la fiebre es la preocupación más común entre los papás. Lo primero es hacerles entender que la fiebre no es un monstruo ni es el enemigo. La fiebre tiene su función, el cuerpo tiene muchas maneras de defenderse, y la fiebre es importante porque hace que los gérmenes no puedan replicarse ni reproducirse, frenando la expansión de la enfermedad.

Entonces tenemos que respetar a la fiebre como un elemento de defensa.

¿Cómo medir la temperatura en niños pequeños?

La temperatura rectal es importante y la más fidedigna en niños pequeños. Es una forma objetiva de saber cómo está respondiendo la infección, por lo que no hay que tener ningún tipo de miedo o paradigma.

Recomendaciones finales:

En caso de un niño menor de dos meses con fiebre, lo más recomendable es llevarlo de inmediato al pediatra para que lo evalúe, ya que no tiene un sistema inmune maduro, y una fiebre puede significar alguna infección importante que se puede convertir en algo más grave después.

A partir de 4 meses en adelante, la fiebre se puede manejar en algunas ocasiones de una manera un poco más pausada.

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