Asma infantil: Qué hacer y qué no ante una crisis

¿Alguna vez has tenido que salir de casa o de cualquier lugar público con tu hijo a urgencias, por una crisis de asma? Muchos padres hemos tenido que lidiar con una situación como esta, en algunos casos por falta de conocimiento de la enfermedad y de lo grave que puede llegar a ser para el pequeño.

El neumólogo español, Santiago Rueda Esteban, explicó que “los ingresos en los servicios de urgencias por ataques de asma se pueden prevenir con una educación adecuada, tanto del niño como de la familia, el colegio, los cuidadores y demás personas del entorno cercano”.

Además, indicó que también es una de las causas por las cuales algunos padres evitan que sus hijos vayan al colegio, ya que se teme que el menor no sepa actuar o no sea bien atendido si tiene una crisis.

En principio, las crisis dan pistas. Si a pesar del tratamiento, el niño no mejora, sigue con síntomas, continúa tosiendo por la noche… hay que pensar que quizá no está tomando el tratamiento a diario o que no utiliza bien los dispositivos de inhalación.

La neumóloga pediatra española, Carmen Luna Paredes, manifestó que “por ejemplo, si no sabe usar un inhalador con cámara espaciadora, no estará recibiendo las dosis que necesita de medicamento y se estará infratratando, con el riesgo de que sus síntomas empeoren. De igual modo, si no emplea la medicación de rescate a tiempo, su riesgo de hospitalización e incluso el de fallecimiento aumentará. Por eso es tan vital la educación en el asma”.

Los síntomas claves para saber si va a empezar una crisis de asmas son toses continuas, sobre todo por la noche y por la mañana, pitidos (sibilancias), dificultad para respirar, jadeos y opresión en el pecho, pero los signos que ya son de alerta son cansancio, inactividad y la voz entrecortada.

Hay que tener claro los siguientes puntos:

  • NO se debe a un catarro mal curado.
  • NO es una enfermedad infecciosa ni contagiosa.
  • SÍ es una enfermedad crónica e inflamatoria, con un componente hereditario, asociada con alergias y atopias.
  • SÍ, los bronquios y bronquiolos de las personas asmáticas son muy sensibles, y cuando están expuestos a ciertos desencadenantes, se estrechan.
  • SÍ, pueden desencadenar asma alérgenos como el polen, las infecciones víricas, el humo del tabaco y los vapores químicos; algunos medicamentos y aditivos alimentarios; los esfuerzos físicos y a las manifestaciones de emociones intensas como, por ejemplo, la risa.
  • NO suele darse asma en niños menores de cinco años. Los problemas respiratorios a esa edad son casi siempre de origen infeccioso, no asmático.
  • SÍ, el tratamiento del asma es crónico.
  • SÍ, se puede hacer deporte con asma, siempre que se siga adecuadamente el tratamiento.
  • SÍ, el asma puede aparecer a cualquier edad.
  • NO, los síntomas no son siempre los mismos. Algunos asmáticos los tienen todos, mientras que otros solo padecen tos o pitidos.

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