Niños hiperactivos: Trastorno de Hiperactividad

Existen indicadores que nos dan aclaran si nuestro hijo es o no hiperactivo.  Pero algo que hay que observar es si el comportamiento acelerado o inquieto no solamente es en la casa, sino que también se presenta en el colegio, en la casa de un amiguito y frente a otras figuras familiares.  Porque algunos niños suelen utilizar ciertas herramientas de manipulación solo con determinadas figuras y ocurre por ejemplo que estando con mamá o papá, en casa, empiezan a saltar por los sillones, tirar objetos, o saltan encima de las camas.  Puede ser una llamada de atención a los padres.  Que el niño esté solicitando más espacio de comunicación o juego y no necesariamente que el niño sea hiperactivo.  Entonces, es muy importante estar preguntando cómo ha estado y si se ha portado adecuadamente tomando nota si esto ocurre en varios ambientes.

En los casos donde el trastorno de déficit de atención viene acompañado de hiperactividad e impulsividad, definitivamente los padres se ven obligados a buscar ayuda.  Recurren a especialistas para saber cómo regularlos, qué juegos hacer, qué estrategias adoptar, cómo pueden trabajar la frustración, la tolerancia y cómo hacerles entender que hay límites.  Uno de los puntos más importantes acá es la constancia.  El niño necesita ver que papá y mamá son constantes en la puesta en práctica de las tácticas.  Eso le da tranquilidad al niño, sabe qué esperar y se puede anticipar.  Normalmente el niño hiperactivo no se anticipa, no mide el peligro y no mide las consecuencias.  Si el papá  por ejemplo ha optado por una práctica y le ha dicho a su hijo que “…llegará a las 8 de la noche a la casa y se sentará con él a jugar y que eso va a suceder los lunes, miércoles y viernes…”  El niño se anticipa y sabe que eso va a suceder.

Asimismo, fijar prácticas para establecer normas y hábitos.  Para fijar hábitos es importante fijar una frecuencia.  Aquí también el niño debe ver que papá y mamá estén haciendo seguimiento en la instalación de hábitos porque eso le da orden y estructura.  Los niños hiperactivos necesitan mucha estructura, requieren que las cosas se den de manera regular y organizada.

Normalmente el niño hiperactivo no se va a cansar porque tiene una composición química distinta.  La tendencia a estar siempre acelerado forma parte de su configuración cerebral.  Lo que si es importante ver es cuáles son los ambientes o los cambios que lo alteran en el ambiente que lo rodea.  Eso lo manejan los papás no solo retirando las golosinas o gaseosas, sino también dosificando actividades como los video-juegos y la exposición a películas de mucha acción o suspenso.  También el estar mucho rato en juegos bruscos que es normal en los hombrecitos pero cuidar que no se desborden, evitando que sus acciones se vuelvan más impulsivas.  Es importante que las mamás observen cada cuánto tiempo su hijo puede frecuentar determinados espacios.  No aglomerar todo en una semana sino tratar de espaciar un poco las actividades.

Ver también como se relaciona con los amiguitos. Es importante ayudarlo a regular su comportamiento frente a otros, sobretodo frente a los pares, a quienes les es más difícil comprenderlo.

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