Tips para un buen cambio de pañal

Cambiar el pañal de manera correcta y con la frecuencia que se merece favorece al cuidado e higiene de la piel del bebé, lo importante es mantenerlo seco y limpio, así se evitará la escaldadura o infecciones provocadas por la humedad del pañal.

Para comprobar si lo estás haciendo bien, compartimos contigo algunos tips para que tu bebé se sienta fresco, saludable y cómodo luego de cada cambio de pañal:

¡Hora de cambiar el pañal!

  • Para evitar escaldaduras, cambia el pañal cada vez que tu bebe haga deposición.
  • En el caso de la orina, observa que el pañal no esté muy cargado.
  • Para limpiar los genitales, abrimos el pañal, levantamos las piernas del bebe y luego retiramos el pañal hacia atrás, detrás de los glúteos.
  • Limpia de adelante hacia atrás (de la ingle hacia atrás).  Para ello puedes utilizar discos de algodón con agua ó también  pañitos húmedos.  Desecha los paños sucios (no los utilices para seguir limpiando).
  • Una vez que sus genitales y piel están limpios retira el pañal y apoya al bebé sobre una toalla.
  • Secar bien la piel del bebé, si deseas pueden aplicar la crema para escaldaduras en la ingle y los glúteos,  no en los genitales (tampoco en el caso de la mujer), porque vamos a tener dificultades en retirar los restos de la crema cuando limpiemos el pañal.
  • Coloca el pañal limpio bien atrás, observando que los adherentes siempre van hacia ese lado.  Estiramos el pañal, bajamos las piernitas de nuestro bebé y doblamos el pañal  fijándolo bien para que quede firme y no haya escapes de orina.
  • Verificar que el cordón umbilical quede fuera del pañal.   No ajustes mucho el pañal pero si asegúrate que las  “blonditas” que rodean las piernas queden afuera para evitar filtraciones de orina.
  • Para prevenir las rozaduras,  los pañales deben cambiarse a menudo entre 5 y 7 veces por día, de acuerdo a la edad del niño.

Consejos para cambiar a un niño y a una niña

Niños:cada parte del área ha de limpiarse con minuciosidad, especialmente los genitales. Si el pequeño conserva su prepucio no lo fuerces hacia abajo: con el tiempo podrá retraerse solo.

Niñas: es recomendable limpiar el área de adelante hacia atrás para impedir que las heces entren en contacto con los genitales. Verifica que todos los pliegues queden muy limpios para evitar posibles infecciones en esa delicada región.

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